Su nombre no es un grito en el mercado. No es una herida que se abre para vender milagros.
No te harás imagen. Porque lo eterno no cabe en el oro ni en la madera que la polilla besa.
No tomarás lo que el otro llama hogar. Ni su cuerpo, ni su sed, ni el sudor de su jornada. Los Diez Mandamientos
Here’s a short original piece inspired by (The Ten Commandments), written in a dramatic, reflective tone suitable for a monologue, essay, or spoken word performance. Title: El Peso de la Ley Translation: The Weight of the Law (Spoken slowly, like stone grinding against stone)
No mentirás. La verdad tiene el peso de una roca; la mentira, el vértigo de la hoja que el viento olvida. Su nombre no es un grito en el mercado
Pero aquí, en el polvo del camino, hay quien los rompe como ramas secas. Hay quien escribe diez excusas por cada mandamiento.
Y sin embargo… allá arriba, entre nube y nube, los dedos aún arden. No para castigar, sino para recordarnos que fuimos llamados a ser más que este polvo. Would you like this translated into English, adapted as a prayer, or turned into a script for a short film or theatrical monologue? Porque lo eterno no cabe en el oro
Honra a los que te dieron sombra cuando no tenías nombre. El padre, la madre, ese primer techo. Sin ellos, ni siquiera el pecado sería tuyo.
Porque la ley pesa, y el hombre prefiere el vértigo de caer a la paciencia de aprender a volar.