—Tocamos la Luna… —susurró Lino, emocionado.
—No es la Luna de verdad, Lino —dijo con dulzura—. Pero has aprendido que los sueños se cumplen cuando caminamos junto a quienes nos quieren. Tú eres lento, pero valiente. Y yo, pequeña y brillante, puedo alumbrar tu camino. peliculas infantiles espanol
—¡Un huevo frito! —gritó Rita la rana, que los había seguido en secreto. —Tocamos la Luna… —susurró Lino, emocionado
El duende, sorprendido, los dejó pasar. —Tocamos la Luna… —susurró Lino
Una tarde, mientras el sol se ponía, una pequeña luciérnaga llamada se posó sobre su caparazón.
Después, atravesaron el valle de las sombras danzantes. Allí, Paco el conejo usó sus largas orejas para escuchar el viento y encontrar la salida. Y Lino, el caracol, nunca se rindió, aunque iba despacio.