¿La recomiendo? Absolutamente. Es una cápsula del tiempo. Es la prueba de que el baloncesto puede ser magia. Y es, sin ninguna duda, la mejor película donde un atleta real pelea contra aliens mientras Bill Murray reparte chistes malos.
El momento icónico: Jordan se estira, vuela hacia el aro, y el reloj se congela. Pone el balón en la canasta. ¿Dos puntos? No. ¿Tres puntos? Tampoco. En el universo de Space Jam , ese mate vale todo . Los Tune Squad ganan 78-77. Space Jam- El juego del siglo
Es ridículo. Es absurdo. Es perfecto.